Déficit habitacional y viviendas vacías en Tucumán
El relevamiento realizado por el Instituto Provincial de la Vivienda puso en evidencia un fenómeno que atraviesa a San Miguel de Tucumán: más de 800 viviendas deshabitadas en el área central, en un contexto de fuerte déficit habitacional y una demanda creciente. El interventor Hugo Cabral explicó que este dato surgió en el marco de la audiencia pública convocada por el municipio para reformar el código de planeamiento urbano, donde distintas instituciones fueron invitadas a aportar su mirada.

Cabral señaló que la Capital cuenta con unos 30.000 inscriptos en el padrón de demanda habitacional y que, al mismo tiempo, dispone de muy pocos vacíos urbanos de gran superficie para futuras construcciones. Apenas seis espacios de media hectárea o más permanecen libres, lo que obliga a pensar en alternativas de densificación en algunos barrios y en la necesidad de reservar parte de esos terrenos para espacios verdes u otros usos comunitarios.
El relevamiento realizado en una zona que representa el 22% de la superficie de la ciudad detectó más de 800 casas deshabitadas, de las cuales unas 500 estaban en venta o alquiler y alrededor de 300 aparecían abandonadas. Esta situación plantea un doble desafío: por un lado, problemas de salubridad y seguridad derivados de viviendas vacías; por otro, la posibilidad de reincorporarlas al mercado en un contexto de fuerte déficit habitacional y creciente demanda.

La propuesta del Instituto apunta a abrir una línea de trabajo que permita articular políticas públicas con visión metropolitana, ya que los problemas de vivienda, transporte y servicios exceden a cada municipio de manera aislada. La planificación conjunta aparece como condición necesaria para dar respuestas sostenibles y equilibrar la necesidad de nuevas viviendas con la preservación de espacios verdes y la calidad urbana.