Denuncia contra la intendenta Graneros por presunta compra de mansión en Yerba Buena
La denuncia contra la intendenta Raquel Graneros por la presunta compra de una mansión en un country de Yerba Buena volvió a cobrar relevancia tras la decisión del fiscal de rechazar el pedido de constitución como querellantes presentado por el legislador Manuel Courel y otros denunciantes. La medida generó preocupación en la oposición, que insiste en que la causa no avanza y que existe un sistema judicial y político que protege a los funcionarios acusados de corrupción.

Courel señaló que el caso resulta “obsceno”, ya que se trata de una intendenta de 29 años al frente de uno de los municipios más pobres de Tucumán, sin ingresos declarados más allá de su sueldo, que habría adquirido una propiedad valuada en más de un millón de dólares. El legislador recordó que presentaron pruebas como expensas a nombre de Graneros y documentación del country, y que solicitaron la citación de registros para respaldar la denuncia.
El rechazo a la querella será apelado ante el juez penal, con el objetivo de lograr participación activa en la investigación y evitar que la causa quede paralizada. Para Courel, la falta de avances responde a un entramado político que desde la gestión de José Alperovich y continuado por Juan Manzur y Osvaldo Jaldo, habría desmantelado los mecanismos de control y blindado a los dirigentes frente a las denuncias de corrupción.

La defensa de Graneros, a cargo de la abogada Paula Morales Soria, cuestionó la solidez de la presentación judicial y aseguró que no se aportaron pruebas concluyentes. Sin embargo, los denunciantes sostienen que la evidencia es suficiente y que la investigación debe avanzar para esclarecer el origen del patrimonio de la intendenta.
Este caso se suma a una larga lista de denuncias en Tucumán que, según Courel, nunca prosperan y refuerzan la percepción de impunidad en torno a la corrupción política.