Caos y trompadas en Lyon-Fenerbahçe: la clasificación del conjunto turco quedó opacada por una batalla campal en el túnel de vestuarios.
El partido entre Olympique de Lyon y Fenerbahçe por la fase clasificatoria de la Champions League terminó en un verdadero escándalo. El conjunto turco se impuso 2-1 como visitante y logró avanzar a la siguiente ronda, pero la clasificación quedó eclipsada por una batalla campal en el ingreso a los vestuarios.
El protagonista central fue Matteo Guendouzi, mediocampista francés que ya había tenido cruces con los hinchas locales durante el encuentro, en un contexto marcado por su pasado en PSG y Marsella, rivales históricos del Lyon. Tras el pitazo final, jugadores del equipo francés fueron a buscarlo y se produjo un primer tumulto en el campo. Aunque parecía que la tensión se había calmado, el camino hacia los vestuarios volvió a encender los ánimos: Guendouzi realizó gestos hacia la tribuna y un integrante del cuerpo técnico del Lyon se abalanzó sobre él, desatando golpes y empujones.

En cuestión de segundos, futbolistas y colaboradores de ambos equipos se amontonaron en el túnel. El arquero brasileño Ederson también participó activamente del enfrentamiento. El personal de seguridad intervino para separar a los protagonistas y lograr que los planteles ingresaran a sus vestuarios. Entre los argentinos, Nicolás Tagliafico tuvo minutos en el final del partido con la camiseta del Lyon.

Lo que debía ser una celebración para Fenerbahçe terminó convertido en un episodio de violencia que opacó la clasificación. Las imágenes de corridas, provocaciones y trompadas en el túnel recorrieron el mundo y dejaron al descubierto la tensión que rodeó a este cruce de Champions.