Darío Zamoratte quedó al frente de la Liga Tucumana de Fútbol tras recibir el respaldo formal del Consejo Federal y de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en un contexto marcado por la suspensión de las anteriores autoridades y la paralización administrativa de la entidad.
La ratificación de su liderazgo se produjo durante la Jornada Institucional de Dirigentes de la Región Norte, realizada en el Hotel Carlos V, donde Javier Treuque, vicepresidente de la AFA y secretario del Consejo Federal, expresó públicamente su apoyo al dirigente tucumano. “Confiamos en Darío, tiene todo nuestro apoyo”, señaló ante representantes de las ligas del NOA.

Tras el encuentro, Zamoratte aseguró que una de sus principales metas será recuperar la credibilidad institucional y garantizar mayor transparencia en la gestión diaria de la Liga. Además, destacó que cuenta con el acompañamiento de un sector importante de los clubes afiliados, entre ellos San Martín de Tucumán, a través del respaldo manifestado por su presidente, Oscar Mirkin.
La situación actual de la Liga Tucumana se encuentra condicionada por el cierre de su sede, consecuencia de la resolución del Consejo Federal que suspendió por 90 días a la mesa directiva anterior. Esta medida provocó la interrupción de las tareas administrativas y generó preocupación entre dirigentes y delegados por la continuidad de los torneos, la designación de árbitros y la validez de distintos trámites reglamentarios.

Con el objetivo de encauzar la crisis institucional, Zamoratte convocará en los próximos días a una reunión con los presidentes de todos los clubes afiliados. La intención es escuchar las distintas posiciones, consensuar una hoja de ruta y avanzar en la reapertura de la sede, la reactivación de las áreas operativas y la normalización del fútbol oficial en la provincia.