La situación en Graneros ha escalado a un nivel que muchos consideran crítico para la institucionalidad de la provincia. Los incidentes denunciados por el diputado nacional Gerardo Huessen, de La Libertad Avanza, marcaron un punto de inflexión: un grupo de militantes fue emboscado, insultado y golpeado mientras circulaba por la ciudad, lo que obligó a las víctimas a refugiarse en la comisaría local. Este hecho, registrado en videos y con denuncias policiales, expone un clima de violencia política que preocupa tanto a la oposición como a sectores de la sociedad civil.El legislador José Macome, junto a Claudio Viñas y otros ocho parlamentarios, presentó un pedido formal de intervención del municipio. La iniciativa busca que se convoque a elecciones para que los vecinos de Graneros puedan elegir nuevas autoridades, en un contexto donde la intendenta Raquel Graneros niega lo ocurrido, pese a que algunos de los agresores serían empleados municipales. Para los opositores, esta negación refleja una crisis institucional que se arrastra desde hace meses y que ha debilitado la confianza en la gestión local.

El debate en la Legislatura, sin embargo, enfrenta un obstáculo central: el bloque oficialista, mayoritario y alineado con el gobernador Osvaldo Jaldo, difícilmente avance sin una orden política clara. Macome advirtió que, en Tucumán, las decisiones legislativas suelen depender de la voluntad del Ejecutivo, lo que convierte al pedido de intervención en una pulseada política más que en un trámite institucional. Aun así, la oposición insiste en que la gravedad de los hechos amerita un tratamiento urgente, recordando antecedentes similares en otros municipios donde se aplicaron medidas excepcionales.

La Libertad Avanza, por su parte, respondió con una demostración de fuerza pacífica: un acto en Graneros para respaldar a Huessen y reafirmar su compromiso de llevar sus propuestas a cada rincón de la provincia, pese a los intentos de frenar su actividad. Este gesto busca mostrar que, más allá de las agresiones, el espacio político seguirá avanzando con su mensaje de cambio.El caso reaviva la discusión sobre la necesidad de herramientas como “Ficha Limpia”, que impedirían que dirigentes con denuncias graves o antecedentes de violencia continúen en funciones. En este sentido, la crisis de Graneros no solo expone un problema local, sino que abre un debate más amplio sobre la calidad institucional en Tucumán y la capacidad de sus instituciones para garantizar la convivencia democrática.