El anuncio sobre la Asignación Universal por Hijo (AUH) marca un cambio importante en la forma de acreditar los requisitos de salud y escolaridad para cobrar el 20% retenido. Hasta ahora, las familias debían presentar certificados en papel ante ANSES. Con la nueva medida, esa información será enviada directamente por el Ministerio de Salud y la Secretaría de Educación, lo que permitirá que el trámite se resuelva de manera automática en la mayoría de los casos.

El objetivo es simplificar gestiones, reducir trámites presenciales y evitar que los ciudadanos entreguen documentación que el Estado ya posee. El sistema se apoyará en un intercambio seguro de datos entre organismos, y ANSES cruzará la información para validar el cumplimiento de los requisitos.
La medida alcanza a los titulares con hijos de entre 5 y 17 años y busca modernizar la administración pública, mejorar la calidad de los registros y disminuir errores en la certificación. Sin embargo, se mantiene una vía alternativa: si el cruce automático no logra comprobar los datos, los beneficiarios podrán seguir presentando la documentación en forma presencial.

En definitiva, el cambio traslada parte de la gestión desde el ciudadano hacia el Estado, con la expectativa de que el proceso sea más ágil y confiable.