El crecimiento de la venta ambulante en el microcentro tucumano se ha convertido en un tema central para la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. La situación económica nacional, marcada por cierres de fábricas y aumento del desempleo, empuja a muchas personas a buscar sustento en la calle, lo que genera un escenario complejo: por un lado, la necesidad de trabajar y sobrevivir; por otro, el reclamo de comerciantes formales que denuncian competencia desleal y la congestión del tránsito peatonal y vehicular.

El director de Vía Pública, Juan Rojas, explicó que la gestión encabezada por la intendenta Rosana Chala busca un ordenamiento del microcentro que permita la convivencia. La idea es establecer normas claras: mesas de hasta 1,20 por 40 centímetros y un máximo de tres o cuatro puestos por cuadra. El objetivo es que la peatonal y las calles céntricas no colapsen, pero sin impedir que los vendedores trabajen. “No queremos que nadie pierda un trabajo digno, pero necesitamos que la ciudad funcione”, señaló Rojas.

El funcionario reconoció que existe presión de los comerciantes, nucleados en la Federación Económica de Tucumán, quienes reclaman que los ambulantes sean trasladados fuera del microcentro. Sin embargo, también subrayó que el fenómeno es global: “El vendedor ambulante existe en todas partes del mundo, siempre está, aunque salga de la ley”.

En cuanto a posibles soluciones, Rojas mencionó la reubicación en ferias como las del Parque Avellaneda o el Parque Provincial, aunque aclaró que los cupos son limitados y la demanda supera ampliamente la oferta. Para él, la verdadera salida pasa por atraer inversiones y empresas que generen empleo formal y permitan que quienes hoy dependen de la venta callejera tengan alternativas sustentables.

El debate también alcanza a los artistas callejeros. El municipio otorga permisos para que actúen en parques y espacios específicos, pero no en la peatonal, para evitar conflictos por ruido y convivencia. “Si damos permiso a uno, tenemos que dar a muchos, y eso genera problemas”, explicó Rojas, apelando a la necesidad de aprender a vivir en sociedad.

La discusión sobre los vendedores ambulantes refleja una tensión histórica en Tucumán: la defensa del comercio formal frente a la necesidad de subsistencia de quienes trabajan día a día en la calle. El municipio busca un equilibrio que garantice paz social, orden urbano y oportunidades de trabajo, en un contexto económico que multiplica las dificultades.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *