Charles Leclerc recibió un alivio antes del Gran Premio de España: pese al violento accidente en Monza, no tendrá penalización en la parrilla. Ferrari confirmó que el motor del SF-26 resistió el impacto de más de 50G y no será reemplazado, aunque sí se cambiará la carcasa de la caja de cambios.

El monegasco había perdido el control en la Parabólica mientras se defendía de Oscar Piastri y terminó contra las barreras a más de 230 km/h, pero la unidad de potencia salió prácticamente ilesa. El equipo italiano afrontará Madrid con la esperanza de recuperar terreno tras un fin de semana complicado en Italia, donde apenas sumó ocho puntos gracias al sexto puesto de Lewis Hamilton. La actualización del motor ADUO, estrenada en Monza, será puesta a prueba nuevamente, aunque Ferrari advierte que no habrá un salto inmediato de rendimiento.

La escudería se encuentra 122 puntos detrás de Mercedes, líder del campeonato, que celebró en Monza la histórica victoria de Kimi Antonelli, primer italiano en ganar allí desde Ludovico Scarfiotti en 1966. En Madrid, la atención estará puesta en cómo responderá Ferrari en el exigente trazado de La Monumental y en la capacidad de Leclerc para dejar atrás el golpe y volver a luchar en la zona alta.