La discusión sobre el rumbo económico se intensifica en la Argentina de 2026. Según un relevamiento de Zentrix Consultora, casi seis de cada diez argentinos reclaman un cambio de modelo, mientras que apenas un 38,7% respalda la continuidad. El dato más relevante es que la división no responde a la edad, sino a la posición social: la clase alta se inclina mayoritariamente por sostener el plan, mientras que en la base de la pirámide más de siete de cada diez piden un giro.
El presidente Javier Milei ratificó en Iguazú, durante la Conferencia Anual del IAEF, que no habrá modificaciones en su estrategia. “No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria. Voy a seguir con equilibrio fiscal y apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación”, aseguró, descartando flexibilizar el programa en pleno año electoral.

La encuesta revela además que el 53,2% de los consultados ya perdió la paciencia para esperar resultados, mientras que solo el 22,9% afirma estar viéndolos. La impaciencia atraviesa todas las edades y muestra que incluso parte de quienes apoyan la continuidad lo hacen sin margen de espera.
En paralelo, un estudio de DC Consultores señala que la sociedad reclama un alivio fiscal concreto, con consignas como “Motosierra al IVA e Ingresos Brutos”. El 36% de los encuestados pide medidas que reactiven la actividad y generen empleo, mientras que un 22,7% prioriza la lucha contra la inflación. En cuanto a impuestos, el 38,7% quiere que baje el IVA, el 33,8% apunta a Ingresos Brutos y el 18,2% a Ganancias.

El panorama muestra un oficialismo firme en su convicción, pero con un crédito social cada vez más acotado. La tensión entre la continuidad del plan y la demanda de cambios se convierte en uno de los ejes centrales de la política y la economía rumbo a las próximas elecciones.