Atlético Tucumán escribió una página dorada en Avellaneda. En un Cilindro cargado de tensión y dramatismo, el equipo de Julio César Falcioni venció 2-1 a Racing Club por la octava fecha del Clausura y firmó uno de los triunfos más resonantes de su campaña.
El “Decano” mostró carácter desde el inicio, incluso después de que Facundo Cambeses le contuviera un penal a Leandro Díaz. Lejos de bajar los brazos, Atlético mantuvo la presión y encontró la apertura con un remate exquisito de Lautaro Godoy a los 24 minutos. Racing reaccionó en el complemento y logró el empate con Adrián Martínez, generando un cierre cargado de incertidumbre.

Pero la noche reservaba un desenlace épico. En tiempo de descuento, Ramiro Ruiz Rodríguez apareció en el área para empujar la pelota y desatar el delirio. El gol fue inicialmente anulado por offside, pero tras la revisión del VAR se convalidó y selló un 2-1 inolvidable.

Atlético se llevó tres puntos de oro que lo consolidan en la parte alta de la tabla y profundizan la crisis de la Academia. Una victoria que ratifica la identidad competitiva del equipo tucumano y que quedará marcada como un verdadero batacazo en el Clausura 2026.