La Copa Argentina entra en su fase más caliente y este miércoles tendrá un cruce de alto voltaje: desde las 21:15 en el Mario Alberto Kempes, Boca y Vélez se enfrentarán por los octavos de final. El premio es grande: el ganador se meterá entre los ocho mejores y se medirá ante Racing, mientras que el perdedor sufrirá un golpe duro para lo que resta del año.
El antecedente inmediato entre ambos fue el empate 1-1 en Liniers por el Clausura, pero los mano a mano en este certamen tienen otra tensión: si hay igualdad, la definición será por penales.

Así llega Vélez: el equipo de Guillermo Barros Schelotto mantiene un invicto en el Clausura y viene de superar con autoridad a Deportivo Armenio (4-1) y Gimnasia y Tiro de Salta (2-0) en la Copa. Se ubica segundo en la Zona A y llega con confianza.
Así llega Boca: el conjunto de Rodolfo Arruabarrena avanzó en el torneo federal sin recibir goles, tras vencer 2-0 a Gimnasia de Chivilcoy y a Sarmiento de Junín. Además, llega entonado por su clasificación a cuartos de la Copa Sudamericana y el triunfo ante Lanús en el Clausura. Sin embargo, el DT debe rearmar el once tras la venta de Exequiel Zeballos y la lesión de Tomás Aranda, con Alan Velasco y Sebastián Villa como alternativas.

El partido también tendrá un condimento especial en los bancos: Vasco y Mellizo, compañeros en la época dorada de Boca con Carlos Bianchi, vuelven a cruzarse ahora como entrenadores, en un duelo que promete ser un verdadero tablero de ajedrez.
El recuerdo inevitable es el 4-3 de la semifinal de 2024 en el mismo escenario, cuando Vélez eliminó a Boca en un partido histórico. Esa espina clavada en La Ribera y el antecedente glorioso para el Fortín le agregan un tinte emocional único a la previa.