Zulma inició una nueva etapa en Tandil después de haber atravesado semanas de extrema vulnerabilidad en Paraná, donde fue encontrada en situación de calle. La mediática, recordada por su paso por la televisión argentina, encontró contención y cuidados gracias a Jair Hourcade, conocida en redes como La Pepona, quien le ofreció alojamiento en una residencia para adultos mayores. Este cambio marcó un giro radical en su vida, permitiéndole recuperar seguridad y estabilidad.

La solidaridad social también fue clave en este proceso. Tras difundirse su caso, se organizó una colecta que reunió 11 millones de pesos, destinados a mejorar su calidad de vida y atender necesidades urgentes, especialmente su salud visual. “Estoy casi ciega y este año, sea como sea, me voy a operar de la vista”, expresó Zulma, quien ya comenzó con estudios médicos previos a la intervención.

En Tandil, su rutina se transformó: consultas médicas, espacios de cuidado personal y actividades recreativas forman parte de su día a día. Fue vista en un salón de belleza, sonriente y relajada, y también participando en un karaoke, donde volvió a cantar las canciones que la hicieron conocida en Crónica TV. Estas experiencias reflejan la importancia del entorno y la contención para recuperar autoestima y bienestar.

El vínculo con Jair Hourcade resultó decisivo, ya que además de acompañarla en gestiones médicas y actividades cotidianas, documenta sus avances en redes sociales, mostrando el proceso de reintegración de Zulma a una vida más estable. A sus 67 años, la combinación de apoyo institucional, solidaridad colectiva y acompañamiento cercano le permitió dejar atrás la marginalidad y comenzar una nueva etapa con perspectivas de mayor bienestar.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *