San Martín fijó una postura institucional clara tras el episodio ocurrido en el complejo Natalio Mirkin durante un partido de inferiores frente a Atlético Tucumán. El club emitió un comunicado en el que expresó su “más absoluto repudio” ante el presunto hecho de discriminación y anunció el inicio de una investigación interna para determinar responsabilidades.

La denuncia, realizada por la madre de un jugador de 11 años de Atlético, señala que una mujer vinculada a San Martín habría realizado un comentario racista contra su hijo, lo que derivó en una discusión entre familiares. Frente a esto, la institución “santa” subrayó que no tolera conductas de discriminación, hostigamiento ni violencia en sus instalaciones y reafirmó que el deporte debe ser un espacio de respeto, integración y convivencia pacífica.

San Martín informó que trabaja junto a Atlético en medidas concretas para prevenir situaciones similares y destacó que la rivalidad deportiva no puede convertirse en excusa para agresiones, especialmente en ámbitos infantiles. El comunicado remarcó la responsabilidad compartida de ambos clubes de garantizar un entorno seguro y libre de violencia para niños, jóvenes y familias.