La inflación de julio se perfila como un dato clave para el rumbo económico del Gobierno. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, el promedio de las principales consultoras ubica la variación del costo de vida en torno al 2%, lo que implicaría una pausa en el proceso de desinflación que se había iniciado en los últimos meses. El registro oficial será difundido este jueves a las 16 por el Indec, en medio de la inquietud que generó el salto del 2,9% en la Ciudad de Buenos Aires, un número que superó todas las proyecciones previas.

Las estimaciones privadas muestran un abanico de resultados: desde el 1,8% calculado por Equilibra hasta el 2,8% señalado por LCG, muy cerca del índice porteño. En el medio, Eco Go y Libertad y Progreso estimaron un 2,1%, mientras que Analytica lo ubicó en 2,2%. Los rubros que más presionaron fueron turismo, vivienda y salud, con subas de hasta 2,4%, mientras que los alimentos se incrementaron un 1,9%.

Este escenario complica la promesa del presidente Javier Milei de que en agosto la inflación comenzaría “con cero”. Incluso las proyecciones más optimistas advierten que ese objetivo recién podría alcanzarse entrado 2027. La publicación del dato oficial marcará un nuevo termómetro para medir la credibilidad del plan económico y la capacidad del Gobierno de sostener el proceso de estabilidad que busca instalar.