Jaldo pide un relevamiento sobre la atención de extranjeros en el sistema de salud tucumano
El gobernador Osvaldo Jaldo profundizó el debate sobre la atención médica a extranjeros no residentes en Tucumán, en el marco de la reciente resolución nacional que establece el cobro de las prestaciones habituales en hospitales públicos administrados por el Estado. El mandatario provincial subrayó que cualquier decisión en la materia deberá estar respaldada por un relevamiento preciso que permita conocer cuántos pacientes en esa condición son atendidos en el sistema sanitario tucumano y cuál es el impacto real sobre su funcionamiento.
La normativa nacional, publicada en el Boletín Oficial, garantiza la atención de urgencias sin restricciones, independientemente de la situación migratoria de las personas, pero exige la presentación de un seguro de salud o el pago previo para las prestaciones que no correspondan a emergencias. En ese contexto, Jaldo planteó que la Provincia necesita contar con datos concretos antes de definir una postura: “Tenemos que saber cuántos extranjeros no residentes estamos atendiendo en el sistema provincial de salud”, expresó.

El gobernador destacó que la salud es un derecho humano y que, en casos de necesidad, la asistencia seguirá siendo inmediata, tal como ocurre en la actualidad. Sin embargo, advirtió que la prioridad del sistema público provincial debe ser garantizar la atención de los tucumanos y preservar la capacidad de respuesta de los hospitales frente a la creciente demanda. “No vamos a permitir que por atender a no residentes extranjeros se tense la atención del sistema provincial y se pierda eficiencia”, remarcó.

La discusión se instala en un momento en que la presión sobre el sistema sanitario es elevada y obliga a evaluar con detalle el alcance de la atención a personas no residentes. Jaldo anticipó que los registros disponibles permitirán dimensionar la situación y que esa información será determinante para cualquier definición futura. En paralelo, insistió en que la Provincia debe mantener el equilibrio entre la solidaridad y la responsabilidad de garantizar la calidad de las prestaciones para la población local.