Senado en tensión por la Ley de Propiedad Privada
El Senado de la Nación retoma hoy la sesión que había quedado en cuarto intermedio en julio para avanzar con la ley de propiedad privada, en un clima marcado por tensiones políticas y disputas reglamentarias. El oficialismo libertario llega golpeado tras la caída del capítulo sobre la venta de tierras a extranjeros, una decisión que obligó a Patricia Bullrich a dar marcha atrás en menos de 24 horas. La vicepresidenta Victoria Villarruel, en el centro de la polémica, habilitó la virtualidad de dos legisladores, un gesto que generó malestar en varias bancadas y que deberá ser convalidado por el pleno, que es soberano.
El debate se concentra en capítulos sensibles. En materia de expropiaciones, el proyecto establece que la declaración de utilidad pública será restrictiva y específica, con indemnizaciones limitadas al valor objetivo del bien y daños directos, sin contemplar valores afectivos ni ganancias hipotéticas. Se reconoce el lucro cesante, pero con un tope del 30%, salvo prueba fehaciente de mayor afectación. Además, se prevé un beneficio para ocupantes con posesión pacífica y continua de diez años en viviendas únicas.

En cuanto a desalojos, la iniciativa obliga al locador a intimar al inquilino con un plazo mínimo de diez días antes de iniciar la demanda judicial por falta de pago. La notificación podrá realizarse en el domicilio real o electrónico denunciado en el contrato, y el procedimiento de desalojo deberá ser el más breve previsto por la ley.
El capítulo sobre manejo del fuego introduce cambios sustanciales respecto de la normativa vigente. Se prohíbe modificar el uso de bosques nativos incendiados, pero se eliminan las restricciones de 30 y 60 años que establecía la ley impulsada por Máximo Kirchner, flexibilizando las limitaciones sobre emprendimientos inmobiliarios y actividades agropecuarias posteriores a incendios.

La sesión promete ser extensa y cargada de tensión política, con un oficialismo que busca salvar la aprobación de la norma y una oposición que se prepara para dar batalla en cada artículo. Lo que se vote en las próximas horas definirá el alcance de una ley que toca fibras sensibles de la propiedad y el uso de la tierra en Argentina.