Villarruel desata un nuevo conflicto en el Senado y tensiona la votación de la Ley de Tierras
La tensión política volvió a escalar en el oficialismo tras la decisión de Victoria Villarruel de habilitar el pedido de la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti para votar a distancia en la sesión del Senado. El gesto, interpretado como una concesión a la oposición, generó un fuerte malestar en la Casa Rosada, donde se preparaban para debatir la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y, en particular, los cambios en la ley de Tierras. La medida complica los planes de La Libertad Avanza, que ya enfrentaba dificultades para reunir el quórum necesario y ahora teme que la oposición logre inclinar la balanza en una votación clave.

En la mesa política encabezada por Karina Milei y con la presencia de Patricia Bullrich, se había transmitido confianza respecto a la sesión, pero el decreto firmado por Villarruel alteró el escenario. Aunque la vicepresidenta sometió la decisión final al pleno, en Balcarce 50 interpretaron su gesto como un cambio de reglas que favorece a la oposición. El oficialismo insiste en que se requieren dos tercios de los votos para incorporar un tema en una sesión ya iniciada en cuarto intermedio, mientras que la oposición sostiene que, al tratarse de una cuestión reglamentaria, podría resolverse sin necesidad de esa mayoría especial.
La senadora Sagasti, con un embarazo avanzado, había solicitado la excepción por recomendación médica, lo que abrió un debate sobre la aplicación del reglamento y la posibilidad de habilitar el voto remoto. En paralelo, el oficialismo asegura contar con los 37 votos necesarios para sesionar, aunque algunos referentes admiten que la situación es incierta y que la negociación se mantendrá abierta hasta último momento. El trasfondo es la resistencia que genera el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger, cuestionado por el PJ, la UCR y la Coalición Cívica, que lo califican como una ley de extranjerización diseñada a medida de intereses empresariales internacionales.

El presidente Javier Milei adelantó su viaje a Ecuador para evitar que Villarruel pudiera alinearse con la oposición en una votación ajustada, pero la incertidumbre persiste. La sesión de este jueves se perfila como un nuevo capítulo de tensión institucional, donde cada movimiento puede definir el futuro de una de las iniciativas más controvertidas del oficialismo.