Crisis y desafíos del radicalismo tucumano
La entrevista con el concejal Federico Romano Norri dejó en claro el complejo presente de la Unión Cívica Radical en Tucumán. Romano Norri describió un partido atravesado por intervenciones, falta de consensos internos y pérdida de referentes, tanto a nivel provincial como nacional. Recordó que hace dos años se intentó conformar una lista de unidad con Agustín Romano Norri como presidente, pero la atomización de sectores y la desmotivación de la militancia impidieron avanzar.
El concejal vinculó la crisis local con la situación nacional del radicalismo, que también sufrió la salida de dirigentes, diputados, senadores e intendentes. Señaló que existe una estrategia del oficialismo nacional, encabezado por La Libertad Avanza, para debilitar a los partidos tradicionales. En ese marco, mencionó cómo el PRO terminó subsumido dentro de la estructura libertaria y cómo el radicalismo, pese a sus cinco gobernadores y más de 300 intendentes, enfrenta el desafío de recuperar protagonismo.

Romano Norri subrayó que el radicalismo debe apelar a la madurez, combinar renovación con experiencia y evitar nuevas fracturas. También recordó que existe un fallo judicial que obliga a regularizar la conducción partidaria antes del 30 de septiembre, aunque los interventores aún no pusieron en marcha la junta electoral.

Finalmente, cuestionó al oficialismo tucumano por haber prometido reformas políticas y electorales que nunca se concretaron, y por mantener un alineamiento cercano al presidente Javier Milei en el Congreso. En ese contexto, el anuncio del gobernador Osvaldo Jaldo de convocar a elecciones para el 9 de mayo de 2027 marca el inicio de un año electoral que pondrá a prueba la capacidad del radicalismo para reorganizarse y competir.