Festividad de San Francisco Solano y el Pozo de los Milagros en Trancas
Hoy Trancas vive una jornada de profunda fe con la celebración de San Francisco Solano, santo protector de la localidad y figura clave en la tradición religiosa del norte tucumano. Aunque la fiesta mayor se realiza cada año después de Pascua, este 24 de julio la comunidad se congrega en torno al Pozo de los Milagros, lugar donde según la tradición el santo hizo brotar agua en tiempos de sequía, y que hasta hoy sigue siendo una vertiente natural visitada por miles de fieles.
El párroco Roque Olea explicó que desde temprano llegan devotos de distintos puntos de la provincia y del país, incluso visitantes de Paraguay y Colombia, atraídos por la difusión que el sitio ha tenido en medios y redes sociales. La jornada incluye misa presidida por el padre Daniel Fernández y, por la tarde, una procesión desde la iglesia de la Villa Vieja hasta el Pozo, seguida de la celebración central a cargo de Monseñor Roberto Feulán y el padre Manolo Ruiz.

La tradición cuenta que San Francisco Solano, mientras predicaba con su violín, clavó su bastón en la tierra y de allí brotó agua. Desde entonces, el pozo es considerado un lugar de sanación y esperanza. Cada domingo, tras la misa de las 16:30, se escuchan testimonios de personas que aseguran haber recibido alivio físico, espiritual o emocional gracias a la intercesión del santo.
El acceso al sitio está señalizado y se encuentra a unos 6 kilómetros de Trancas, que a su vez está a 70 kilómetros de San Miguel de Tucumán. La municipalidad y voluntarios colaboran con transporte para quienes no tienen movilidad propia, reforzando el carácter comunitario de la festividad.

Más allá de los relatos de milagros, la celebración se convierte en un espacio de encuentro, fe y tradición, que fortalece la identidad religiosa y cultural de la región. El padre Olea destacó que el lugar podría integrarse en una futura ruta de turismo religioso, dada la creciente afluencia de visitantes.
NOTA COMPLETA: