El Senado de la Nación aprobó por unanimidad el proyecto que impulsa la ampliación de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, una medida que busca agilizar la resolución de causas y fortalecer el funcionamiento de la justicia federal en la región.
La iniciativa, presentada por la senadora Beatriz Ávila, responde a un reclamo histórico de las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, que dependen de esta jurisdicción. Hasta ahora, la Cámara funcionaba con cinco miembros y debía atender una enorme diversidad de causas: desde reclamos previsionales de jubilados y pensionados hasta delitos complejos como narcotráfico, cibercriminalidad y trata de personas.

La modificación aprobada establece la división en dos salas: una con dos jueces, otra con otros dos, y un presidente que alternará entre ambas. En el futuro, se prevé la incorporación de una sexta vocalía para que cada sala cuente con tres magistrados.
Este cambio permitirá separar materias civiles y previsionales de las penales, evitando que trámites simples se retrasen por la carga de causas más complejas. Además, equipara a Tucumán con otras jurisdicciones como Córdoba, Rosario y Mendoza, que ya cuentan con dos salas en sus Cámaras Federales.
La senadora Ávila destacó que la medida beneficiará directamente a sectores vulnerables, como los jubilados y pensionados, cuyos reclamos suelen demorarse por la saturación del sistema. Al mismo tiempo, permitirá que delitos de alto impacto social sean tratados con mayor eficacia y rapidez.

La reforma también se complementa con la cobertura de vacantes en cargos de jueces, fiscales y defensores, un paso fundamental para modernizar la justicia federal y dotarla de los recursos humanos necesarios.
El proyecto no solo busca agilizar procesos, sino también modernizar la justicia frente a nuevas formas de criminalidad. “Los narcotraficantes cada día están más actualizados, con aviones, GPS y autos blindados. El Estado necesita estar a la altura, con laboratorios, tecnología y personal capacitado”, señaló Ávila.
Tras la media sanción en el Senado, el proyecto deberá ser tratado en la Cámara de Diputados. Si obtiene aprobación, se convertirá en ley y comenzará la reorganización operativa de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, que atiende a más de 3,5 millones de habitantes en el NOA.