Día del Bombero Voluntario: compromiso y vocación de servicio
Cada 2 de junio se conmemora en Argentina el Día del Bombero Voluntario, una fecha que honra la entrega y el compromiso de miles de hombres y mujeres que, de manera desinteresada, trabajan para asistir a la comunidad frente a incendios, accidentes y emergencias de todo tipo.
La historia se remonta a 1884, cuando Tomás Liberti impulsó la creación del primer cuerpo de bomberos voluntarios en el barrio de La Boca, Buenos Aires. Desde entonces, este movimiento se expandió por todo el país y hoy Tucumán cuenta con más de 27 instituciones que cumplen un rol fundamental en la protección de la sociedad.

Ángel Aguilar, comandante en jefe de los bomberos voluntarios de Tafí Viejo, recuerda que su vocación nació en la adolescencia, inspirado por brigadistas ferroviarios y vecinos solidarios. Desde entonces, ha dedicado su vida al servicio, destacando que ser bombero implica una preparación integral: conocimientos de química, matemáticas, rescate en incendios, salvataje de animales y asistencia en emergencias de montaña.

En Tucumán, desde los años 90 existe una escuela propia de formación, con cuerpos de cadetes desde los 15 años y capacitaciones permanentes durante todo el año. Además, la Academia Nacional de Bomberos garantiza que en cada rincón del país se hable el mismo “idioma” en materia de prevención y respuesta.

La labor de los bomberos voluntarios es mucho más que apagar incendios: es un símbolo de empatía, solidaridad y compromiso con el prójimo. Cada intervención, ya sea en un accidente vial, un rescate animal o un incendio forestal, refleja la entrega de quienes ponen su tiempo y esfuerzo al servicio de la comunidad.