La suspensión de la candidatura de Sergio Pagani y el futuro electoral de la UNT

La Universidad Nacional de Tucumán atraviesa un momento de incertidumbre institucional luego de que la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán dictara una medida cautelar ordenando la suspensión provisoria de la candidatura del actual rector, Sergio Pagani, en el marco del proceso electoral universitario.

La resolución fue notificada a la universidad el viernes por la tarde y comunicada inmediatamente a la Junta Electoral, presidida por el doctor Fernando Valdés. La medida establece que la suspensión se mantendrá “hasta tanto se resuelva el fondo de la cuestión” o hasta que caduque la cautelar en el plazo de tres meses, lo que ocurra primero.

Este plazo es relevante: las medidas cautelares contra el Estado Nacional tienen una vigencia máxima de tres meses. Si en ese tiempo no se dicta sentencia definitiva, la cautelar caduca automáticamente, aunque el litigio de fondo continúe.

La consecuencia inmediata es la imposibilidad de realizar la Asamblea Universitaria prevista para el 20 de mayo, en la que debía elegirse rector y vicerrector. La Junta Electoral resolvió acatar plenamente la orden judicial y poner en conocimiento al Consejo Superior, órgano de cogobierno de la UNT, sobre la suspensión y la imposibilidad fáctica de llevar adelante la elección en la fecha prevista.

Es importante destacar que la medida afecta únicamente la elección de rector y vicerrector. El resto del cronograma electoral se mantiene: ya fueron elegidos los 156 asambleístas y los 13 decanos, quienes asumieron sus cargos según lo previsto.

La cautelar surge a raíz de una impugnación presentada por una fórmula contra la otra. En este contexto, la dupla integrada por Miguel Cabrera y Virginia Abdala presentó un escrito solicitando ser proclamados automáticamente como autoridades, dado que la candidatura de Pagani quedó suspendida. La Junta Electoral informó que estudiará ese pedido, aunque aclaró que la medida cautelar es específica y no implica automáticamente la proclamación de otra fórmula.

El futuro del proceso electoral depende de dos alternativas:

Que la Cámara Federal resuelva el fondo de la cuestión antes de los tres meses.

Que la medida cautelar caduque al cumplirse ese plazo, lo que permitiría retomar el proceso electoral.

Mientras tanto, la UNT deberá convivir con esta situación de indefinición respecto a la conducción rectoral, aunque con el resto de las autoridades ya en funciones.

La decisión judicial abre un debate sobre la relación entre la autonomía universitaria y el control judicial en los procesos electorales internos. También plantea interrogantes sobre la estabilidad institucional y la necesidad de garantizar reglas claras en la elección de autoridades.

En definitiva, la UNT se encuentra en una etapa de espera: la elección de rector está suspendida, los decanos ya asumieron, y la comunidad universitaria aguarda una definición que permita normalizar el proceso de conducción de la casa de estudios.

NOTA COMPLETA CON FERNANDO VALDEZ

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