Estados Unidos aprobó la venta de cuatro helicópteros militares Blackhawk a la Argentina, en una operación valuada en unos 140 millones de dólares. El Departamento de Estado confirmó que el pedido incluye además motores fabricados por General Electric, sistemas de comunicación, navegación, rescate y repuestos, lo que permitirá modernizar la capacidad operativa del Ejército argentino.
La decisión se conoce en un contexto de tensión diplomática con el Reino Unido por las Islas Malvinas, luego de que el presidente Donald Trump advirtiera que podría revisar la histórica postura de neutralidad de Washington sobre la soberanía del archipiélago. En paralelo, el gobierno de Javier Milei anunció sanciones contra empresas vinculadas a proyectos petroleros en las islas.

Según el comunicado oficial, la venta busca “mejorar la seguridad de un aliado importante fuera de la OTAN” y fortalecer la capacidad de Argentina en operaciones de seguridad fronteriza, lucha contra el crimen transnacional, asistencia humanitaria y respuesta ante desastres. Los nuevos helicópteros reemplazarán a los Bell UH-1H/Huey II del Comando de Aviación del Ejército, ampliando la flota que hasta ahora contaba con un solo Blackhawk, utilizado para el transporte presidencial.

El modelo Blackhawk, con casi cinco décadas de servicio, es empleado por más de treinta países en tareas militares, evacuaciones médicas, transporte de personal y operaciones de emergencia. La incorporación de estas aeronaves marca un paso significativo para la defensa argentina y se inscribe en un escenario regional donde países como Brasil y Colombia ya cuentan con unidades similares.