El Gran Premio de Italia dejó a Lewis Hamilton con un sabor amargo y un mensaje contundente hacia Ferrari. El británico terminó sexto después de un incidente con Charles Leclerc en la primera vuelta y reclamó reglas más claras para los duelos internos de la escudería.
La pelea se produjo en la primera chicana, donde Hamilton aseguró que había tomado ventaja, pero fue llevado hacia la leca por su compañero. El siete veces campeón cayó hasta el décimo puesto y, poco después, Leclerc perdió el control en la Parabólica, provocando bandera roja y condicionando la carrera.

Hamilton lamentó la pérdida de puntos frente a Mercedes y apuntó directamente a la conducción del equipo: “En última instancia viene de arriba. Las decisiones se van filtrando hacia abajo. Empieza con Fred”, dijo en referencia a Fred Vasseur, jefe de Ferrari. También recordó que en Mercedes existían reglas de enfrentamiento por escrito, lo que evitaba conflictos mayores entre compañeros.
El británico insistió en que Ferrari necesita revisar sus procedimientos internos y establecer normas claras para evitar que situaciones como la de Monza se repitan. “Si seguimos viajando por el mismo camino, obtenemos el mismo resultado. Tenemos que cambiar cosas porque no nos está ayudando a avanzar”, explicó.

La crítica se suma a otras realizadas durante la temporada, como en Países Bajos, donde Hamilton consideró que Ferrari perdió un podio por decisiones estratégicas tardías. El piloto reconoció sentirse “destrozado” por no haber podido ofrecer un mejor resultado a los tifosi y pidió un cambio profundo en la gestión del equipo.