El Gobierno evalúa cambios en la comunicación presidencial y el futuro de Adrián Ravier aparece cada vez más condicionado. El vocero, elegido por Javier Milei para suceder a Manuel Adorni, enfrenta resistencias internas, especialmente de Karina Milei, quien nunca estuvo de acuerdo con su designación y mantiene una relación distante con él. La tensión se profundizó tras un desliz en el que Ravier confirmó erróneamente que Santiago Caputo había sido desplazado de la comunicación digital, lo que obligó a una rectificación pública.

Karina, que concentra gran parte de las decisiones políticas, decidió no avanzar directamente contra Ravier, aunque sí busca limitar su influencia. En Balcarce 50 reconocen que las últimas conferencias de prensa resultaron contraproducentes y analizan modificar su formato: podrían espaciarse más en el tiempo o incluso realizarse bajo un esquema federal, trasladándolas a distintas provincias.
Mientras tanto, Caputo, considerado clave en la estrategia electoral y en la comunicación de campaña, se mantiene en silencio pero con respaldo pleno del Presidente y de su hermana. Todo indica que volverá a liderar la comunicación rumbo a 2027, un rol que Milei considera decisivo en su carrera política.

El futuro de Ravier parece marcado: tendrá una salida elegante cuando se concrete su candidatura a gobernador de La Pampa, pero su rol en la comunicación presidencial ya se encuentra en retroceso.