“Universidad en conflicto: una semana de paro docente”
El conflicto docente que atraviesa la universidad y las escuelas preuniversitarias en Tucumán expone una crisis más amplia de la educación pública en la Argentina. El paro iniciado por ADIUNT se extiende durante toda la semana y busca visibilizar la precariedad salarial y presupuestaria que afecta a miles de trabajadores. Ariel Osatinsky, dirigente gremial, explicó que el aumento otorgado por el gobierno es apenas del 21% en dos cuotas, lo que deja a los docentes con sueldos cercanos al millón de pesos, muy por debajo de la línea de pobreza estimada en 1,5 millones. La consecuencia inmediata es el abandono de la actividad por parte de más de 10.000 profesionales y la necesidad de recurrir a la pluriactividad para sobrevivir.

La protesta no solo apunta a la cuestión salarial: también denuncia el recorte en el sistema científico, que recibe apenas el 0,14% del PBI, un nivel que imposibilita cualquier proyecto de desarrollo. El impacto de las medidas de fuerza se siente en las ocho escuelas preuniversitarias y en la mayoría de las facultades, donde estudiantes y familias enfrentan la suspensión de clases. Sin embargo, gran parte de la comunidad comprende que la lucha busca defender la educación pública frente a intentos de privatización y proyectos como la llamada Ley de Libertad Educativa, que pretende poner en competencia al sistema público con el privado en condiciones de desigualdad.

La discusión trasciende lo coyuntural: se trata de definir si la educación seguirá siendo un derecho garantizado por el Estado o si se convertirá en un negocio más. En ese sentido, el paro docente se inscribe en una batalla mayor por el futuro de la universidad y de la ciencia en la Argentina.