“Atlético Tucumán volvió a festejar de visitante gracias a Clever Ferreira”
Atlético Tucumán un triunfo fuera de casa y confirmó que el equipo de Julio César Falcioni aprendió a ganar también en partidos cerrados. En Río Cuarto, el “Decano” fue superior a Estudiantes, pero no encontraba la manera de reflejarlo en el marcador. El gol del defensor, a ocho minutos del final, destrabó un encuentro que parecía condenado al empate y ratificó el crecimiento de un plantel que ya suma cinco victorias en sus últimos seis compromisos como visitante.
Atlético mostró intensidad en el arranque, presionó alto y dominó el trámite, aunque le costó generar ocasiones claras. El rival ofrecía poco, pero el equipo tucumano tampoco encontraba la contundencia que había exhibido en Rosario. La pelota parada terminó siendo la llave: Lautaro Godoy envió un centro preciso y Ferreira apareció para darle justicia al resultado.

El cierre fue accidentado, con la expulsión de Ignacio Galván y la necesidad de resistir con orden para sostener una ventaja que valía demasiado. Porque ese gol no sólo significó tres puntos, sino también la confirmación de que Atlético puede ganar aun sin desplegar su mejor fútbol. El triunfo lo mete entre los ocho mejores de su zona, lo acerca a los playoffs y lo consolida como un visitante incómodo.

La victoria en Río Cuarto deja una señal alentadora: el “Decano” ya no depende de que todo le salga perfecto. Cuando las transiciones rápidas no aparecen, el equipo encuentra otras respuestas. Esta vez fue la derecha de Ferreira la que permitió seguir soñando con un torneo en el que Atlético demuestra que su crecimiento también se traduce en resultados.