Sandra Mendoza cuestiona cambios de último momento
En la previa de una sesión clave en el Senado, la discusión sobre la Ley de Tierras se ha convertido en uno de los puntos más sensibles de la agenda política nacional. La presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, anunció modificaciones de último momento que elevan del 15 al 25 por ciento el límite de tierras que podrían ser adquiridas por extranjeros en cada provincia. Esta decisión generó un fuerte rechazo en sectores opositores y abrió un debate sobre el alcance real de la medida, ya que, como señaló la senadora Sandra Mendoza, “todas las provincias componen la Argentina, y en definitiva se estaría vendiendo un cuarto del país”.

Mendoza cuestionó la falta de claridad en la comunicación del proyecto y advirtió que la sociedad no comprende de qué se trata, porque sus preocupaciones hoy pasan por la inflación, el desempleo y la dificultad de llegar a fin de mes. Para la legisladora, el oficialismo no ha logrado explicar los riesgos que implica la iniciativa y tampoco ha dado lugar a un debate profundo que permita analizar sus consecuencias. En ese sentido, insistió en que no es el momento de tratar un tema de semejante impacto y adelantó que su bloque votará en contra si se mantiene el capítulo cuestionado.

La senadora también destacó que, gracias a la presión de distintos sectores, se logró retirar del paquete un capítulo vinculado al Renabap y a los barrios populares, lo que alivió la preocupación de organizaciones sociales. Sin embargo, advirtió que otros puntos avanzaron sin el consenso necesario y que la discusión requiere mayor tiempo y transparencia. Finalmente, se refirió a la decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de autorizar la participación remota de la senadora Anabel Fernández Sagasti, quien atraviesa un embarazo de riesgo y no puede viajar desde Mendoza. Para Mendoza, se trató de una medida razonable que evita exponer la salud de una legisladora en un contexto de tensiones políticas crecientes.Este escenario anticipa una sesión cargada de polémica, donde el oficialismo buscará imponer su dictamen y la oposición intentará frenar lo que considera un avance peligroso sobre la soberanía nacional.