Transporte público en Tucumán: el plan de eficientización que promete un ahorro de $1.500 millones mensuales
Millones mensuales. La propuesta, impulsada por la intendenta Rossana Chahla, se basa en un diagnóstico que reveló problemas estructurales como recorridos superpuestos, exceso de paradas y una baja proporción de usuarios que dependen del servicio, apenas entre el 15% y el 18% de los capitalinos. El objetivo es simplificar los trayectos, reducir kilómetros, moderar la cantidad de paradas y mejorar el control sobre las líneas, con la expectativa de recuperar pasajeros y alcanzar márgenes de superávit.

El análisis técnico estima que, con una reducción del 20% en los kilómetros recorridos, el sistema pasaría de un déficit mensual de $1.225 millones a un superávit de $277 millones, cifra que podría ascender a $542 millones si la demanda aumenta un 5%. Para lograrlo, se definieron siete sectores funcionales en la ciudad, con recorridos de entre 15 y 27 kilómetros y la necesidad de 226 unidades en funcionamiento. Además, se proyecta la creación del Sistema de Rendición Técnica, Económica y Operativa (Siretup), que obligará a las empresas a transparentar información y permitirá establecer una tarifa justa y sostenible.

El municipio abrió un período de 30 días para recibir propuestas de mejora antes de avanzar con la versión final del plan y los parámetros administrativos que lo harán efectivo. La estrategia busca no solo optimizar costos, sino también garantizar un servicio más eficiente, regular y defendible políticamente, en un contexto donde la movilidad urbana se ha convertido en un desafío central para la capital tucumana.