River cayó ante Central y el Monumental estalló
River atraviesa un momento crítico que quedó expuesto en el Monumental tras la derrota frente a Rosario Central. El 1-0, producto de un gol en contra de Nicolás Otamendi, significó la cuarta caída consecutiva y profundizó una crisis que ya no se limita al plano futbolístico. Lo llamativo es que, a diferencia de partidos anteriores, el equipo mostró una versión más competitiva: dominó el juego, generó situaciones claras, reclamó un penal que el VAR anuló y hasta jugó con un hombre de más en el tramo final. Sin embargo, la falta de eficacia volvió a ser determinante y dejó al “Millonario” sin puntos en los últimos 12 disputados.

El desarrollo del encuentro dejó la sensación de que River mereció más. Joaquín Freitas fue desequilibrante, Gastón Ávila mostró personalidad y Giovanni Cantizano se convirtió en la principal amenaza de Rosario Central. El equipo buscó por todos los caminos, pero la definición volvió a ser su talón de Aquiles. Esa carencia, sumada a la mala fortuna y a un arbitraje cuestionado, terminó por sellar otra frustración.

La derrota no solo golpeó en lo deportivo. El Monumental explotó con insultos hacia los jugadores y, por primera vez en años, también hacia la dirigencia. Los cánticos contra la comisión directiva marcaron un quiebre y evidenciaron que el descontento de los hinchas ya no apunta únicamente al plantel. La comparación con la época de Daniel Passarella refleja la magnitud de la crisis institucional que se percibe.