El último informe del Centro de Economía Política Argentina
(CEPA) expone un panorama crítico sobre el endeudamiento de las familias argentinas. De los 20,9 millones de personas con deudas en bancos y billeteras virtuales, casi 6 millones se encuentran en mora. El fenómeno se explica por la pérdida del poder adquisitivo y la lenta recuperación de los salarios frente a la inflación, lo que obliga a recurrir al crédito para cubrir gastos básicos.
La morosidad se concentra en préstamos personales y tarjetas de crédito, que representan más del 70% del saldo irregular. En mayo, la mora del sistema financiero alcanzó un 15,5%, el nivel más alto desde la crisis de 2001. En el caso de las billeteras virtuales, el incumplimiento trepó al 29,6%, superando incluso el récord de la pandemia.

El informe también revela que los jóvenes son los más afectados: casi 4 de cada 10 personas entre 18 y 34 años están en mora, y en la franja de 18 a 24 años el 40,9% de los créditos otorgados resultan impagos, aunque con montos relativamente bajos y vinculados en su mayoría a billeteras virtuales.
Las diferencias regionales muestran la desigualdad del país. Las provincias con mayor morosidad son La Rioja (22,8%), San Luis (20,1%) y Catamarca (20%). En el caso de Tucumán, el ratio de irregularidad es del 18,2%. Allí, el 19% de la cartera bancaria presenta incumplimientos, mientras que en billeteras virtuales el porcentaje asciende al 38%. En promedio, el 34,5% de los deudores tucumanos están en mora.

El CEPA advierte que la expansión del crédito digital sin controles sobre la relación deuda/ingreso aceleró el deterioro financiero de las familias y condicionó al sistema bancario, que enfrenta un escenario de riesgo creciente y deudas que escalan en niveles de incobrabilidad.