El corazón y la pasión futbolera: cómo cuidarse en la semifinal
La Argentina vive cada partido de la Selección como un acontecimiento nacional. La emoción, la tensión y la adrenalina se multiplican en cada jugada, y esa intensidad puede tener efectos directos sobre la salud cardiovascular. El doctor Roque González, cardiólogo, advierte que los encuentros funcionan como una “ergometría colectiva” y que es fundamental no descuidar el cuidado del corazón.

Quiénes deben estar más atentosLos riesgos no son iguales para todos.• Pacientes que ya sufrieron un infarto, angina de pecho o insuficiencia cardíaca.• Personas con hipertensión, diabetes o colesterol elevado.• Quienes olvidan tomar la medicación en medio de la tensión del partido.En estos casos, la recomendación es clara: mantener el tratamiento al día y no interrumpirlo por la emoción del fútbol.Síntomas que no deben ignorarseEl cuerpo puede dar señales de alarma que conviene reconocer:• Dolor de pecho con sensación de opresión.• Falta de aire súbita y desproporcionada.• Palpitaciones intensas acompañadas de sudoración fría.• Mareo, descompostura o sensación de inminente desmayo.Ante cualquiera de estos síntomas, la consulta médica inmediata es indispensable. Los minutos pueden marcar la diferencia.

El impacto del estrésLa presión arterial y la frecuencia cardíaca suelen elevarse en situaciones de tensión. Para una persona sana, esto es una reacción esperable. Sin embargo, en quienes tienen hipertensión mal controlada, el aumento puede derivar en complicaciones graves. Por eso, el control previo y el seguimiento médico son esenciales.Consejos para disfrutar sin riesgos• No suspender la medicación habitual.• Evitar excesos de alcohol, café o tabaco durante el partido.• Practicar técnicas de respiración o relajación en momentos de tensión.• Consultar previamente con el médico si se tienen antecedentes cardíacos.• Recordar que, en casos severos, algunos pacientes optan por no mirar el partido para evitar riesgos mayores.El fútbol es pasión, identidad y emoción colectiva. Pero el corazón merece cuidados especiales. La consigna es clara: vivir la semifinal con alegría, sin que la salud quede en segundo plano.