El presidente Javier Milei volvió a correr el horizonte de sus promesas económicas y en París aseguró que el “mejor año de la historia” llegará recién en 2028, condicionado a su reelección. El mensaje estuvo dirigido a inversores internacionales, a quienes pidió paciencia y confianza en que el momento de apostar por Argentina es ahora, con sectores como energía, minería y agroindustria señalados como motores de crecimiento. La declaración implica reconocer que la actividad no reaccionó como esperaba el Gobierno y que será necesario despejar la incertidumbre electoral para que la economía despliegue todo su potencial.

En su discurso, Milei evitó referirse al panorama de 2027, un año atravesado por la incertidumbre sobre quién asumirá el gobierno el 10 de diciembre. En cambio, puso el foco en la necesidad de mantener la estabilidad cambiaria y continuar con el proceso de desinflación, aunque reconoció que se trata de un camino sinuoso. El mandatario destacó que las inversiones comprometidas se acelerarán y que nuevos capitales llegarán a sectores que todavía no desembarcaron en el país, siempre y cuando se despeje el escenario político.

French President Emmanuel Macron and his wife Brigitte Macron welcome Argentina’s President Javier Milei and his sister Karina Milei, as he arrives for a bilateral meeting and talks with French and Argentine business stakeholders at the Elysee Palace in Paris, France, October 1, 2026. REUTERS/Sarah Meyssonnier

Los indicadores financieros muestran tensión: el riesgo país trepó a 636 puntos básicos, su máximo anual, y el dólar mayorista cerró en 1.525 pesos. La administración insiste en que cuenta con una “bazuca” de USD 40.000 millones en swaps con China y Estados Unidos, más USD 15.000 millones en futuros y USD 20.000 millones acumulados por el Banco Central desde 2025, para contener cualquier presión cambiaria. Tanto Milei como el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, remarcaron que la prioridad del año próximo será evitar la volatilidad típica de los años electorales y sostener la disciplina monetaria.

La promesa presidencial abre interrogantes sobre la paciencia de la sociedad, teniendo en cuenta que desde el oficialismo se viene anunciando un despegue económico que aún no llega. El diagnóstico oficial reconoce que el repunte está concentrado en el sector agropecuario, la minería y la energía, mientras que otros rubros generadores de empleo como la industria, la construcción y el comercio siguen mostrando caídas. En este contexto, el objetivo es transitar 2027 con la menor cantidad de sobresaltos posibles, apuntalando la actividad de manera gradual y sin recurrir a planes de estímulo como los aplicados en el pasado.

La inflación, aunque en niveles bajos respecto a años anteriores, mostró un leve rebote. Según C&T Consultores, el IPC para el Gran Buenos Aires arrojó 1,9% en septiembre, por encima del 1,7% de agosto, aunque la inflación núcleo se mantuvo en 1,6%, lo que representa una buena noticia en términos de tendencia. La tranquilidad cambiaria y la baja de la inflación serían claves para transitar un 2027 más estable y preparar el terreno para el crecimiento prometido en 2028.

En definitiva, Milei busca instalar la idea de que el verdadero despegue económico llegará en un segundo mandato, mientras el Gobierno concentra sus esfuerzos en sostener la estabilidad y generar confianza en los mercados. El desafío será convencer a la ciudadanía de que vale la pena esperar y apostar por un proyecto que, según sus palabras, recién mostrará resultados plenos en el mediano plazo.

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